Arbeloa quiere recuperar la posición natural de Tchouameni

El Real Madrid prepara cambios importantes en su estructura táctica y Álvaro Arbeloa tiene una idea clara para la próxima fase del proyecto: Aurelien Tchouameni debe volver a su posición natural en el centro del campo. El técnico considera que el francés rinde mejor como mediocentro y quiere recuperar su versión más dominante.

Un principio claro en Valdebebas

Arbeloa ha transmitido un mensaje interno que resume su filosofía: “Cada jugador debe jugar en la posición que le valió llegar al Real Madrid”. Ese criterio afecta directamente a Tchouameni, que ha actuado como central en varios tramos de la temporada por necesidad del equipo. El entrenador cree que esa solución fue puntual y que ha llegado el momento de devolverlo a su rol original.

Tchouameni, un mediocentro de élite

El francés llegó al Madrid como uno de los mediocentros más prometedores de Europa. Su capacidad para recuperar balones, ordenar al equipo y sostener al bloque lo convierten en un perfil difícil de encontrar.
Arbeloa considera que su impacto es mayor cuando juega por delante de los centrales, donde puede anticipar, corregir y dar equilibrio. “Ahí es donde marca diferencias”, comentan desde el entorno del cuerpo técnico.

La etapa como central, una solución de emergencia

Las lesiones en defensa obligaron al Madrid a utilizar a Tchouameni como central en varios partidos. Su rendimiento fue notable, pero Arbeloa entiende que esa no debe ser su posición habitual. El técnico cree que el equipo pierde presencia en la medular cuando el francés baja a la zaga, y que su ausencia se nota en la presión, en la salida de balón y en la recuperación tras pérdida.

Un movimiento que afecta al resto del centro del campo

La decisión también influye en otros jugadores. Arbeloa quiere un centro del campo más reconocible, con perfiles definidos y menos improvisación táctica.

Un cambio que busca recuperar la mejor versión del Madrid

El entrenador cree que devolver a Tchouameni a su sitio reforzará la identidad del equipo. El francés se siente más cómodo en esa zona y su influencia es mayor. El madridismo analiza cada movimiento  y observa con interés este giro táctico que puede cambiar el equilibrio del Real Madrid en los próximos encuentros.

El plan está trazado. Arbeloa quiere orden, claridad y jugadores en su sitio. Y Tchouameni es la primera pieza del nuevo dibujo.