Álvaro Arbeloa cerró su rueda de prensa con un mensaje firme tras la victoria europea del Real Madrid. El técnico valoró el partido, elogió a varios jugadores y dejó claro que, pese al resultado, la eliminatoria sigue completamente abierta. Su discurso combinó autocrítica, ambición y un aviso directo al vestuario: no hay margen para relajarse.
La vuelta, en el punto de mira
Arbeloa explicó que el cuerpo técnico volverá a analizar el encuentro para ajustar detalles antes del partido de vuelta. Reconoció que el rival generó peligro en momentos puntuales y que el equipo deberá mantener la misma intensidad. Subrayó que la idea será idéntica: competir cada minuto y hacer daño con balón.
El técnico lamentó no haber ampliado la ventaja, aunque destacó el esfuerzo colectivo y la madurez mostrada por sus jugadores.
Sin comparaciones y sin confianza
Preguntado por similitudes con la Champions de 2016, Arbeloa fue tajante: no ve paralelismos. Recordó que en el Real Madrid solo se celebran títulos y que la eliminatoria está en su ecuador. Avisó de que cualquier relajación será castigada por un rival que exigirá al máximo en la vuelta.
El entrenador insistió en que el equipo debe recuperarse bien y mantener la concentración absoluta.
Un posible punto de inflexión
Arbeloa no quiso asegurar que este partido marque un antes y un después, aunque reconoció que ve señales positivas. Explicó que insiste a sus jugadores en la importancia de pensar colectivamente y de creer en la idea de equipo. Considera que la victoria en Vigo fue un paso importante y espera que esta actuación confirme la línea ascendente.
Elogios a Pitarch, Courtois y Valverde
El técnico dedicó palabras especiales a Thiago Pitarch, a quien ve preparado desde el primer día. Destacó su personalidad, su conexión con la afición y su valor como representante de la cantera del Real Madrid.
Sobre Courtois, Arbeloa aseguró que nunca ha visto algo parecido. Considera que el belga ofrece una “bola extra” en cada partido y que obliga a los rivales a rozar la perfección para marcarle.
También alabó a Valverde, a quien definió como un jugador total. Celebró su despliegue, su agresividad ofensiva y su ayuda defensiva, calificando su actuación como “para enmarcar”.
La identidad del equipo
Arbeloa fue claro al definir a qué juega el Real Madrid: a ganar. Recordó que cada partido es una batalla por la motivación extra que supone enfrentarse al club blanco. Insistió en que el equipo debe creer en la idea colectiva y repetir el esfuerzo mostrado.
Sobre el penalti de Vinicius, confirmó que él es el lanzador y celebró la ovación del Bernabéu.
Un triunfo que no cambia la exigencia
El técnico reconoció que está feliz por la afición y por los jugadores, que necesitaban una noche así. Sin embargo, recordó que quedan 90 minutos muy duros en Manchester y que la eliminatoria está lejos de resolverse.
También informó que Mendy es duda para la vuelta y que se le realizarán pruebas tras el esfuerzo acumulado.
Un equipo capaz de todo
Arbeloa explicó que la transformación del equipo se entiende por el nivel del rival y por las numerosas bajas que arrastra la plantilla. Aun así, defendió que el Real Madrid nunca es inferior a nadie y que la victoria demuestra la capacidad del grupo.
Rechazó atribuirse el triunfo como entrenador y elogió a Guardiola como uno de los grandes rivales del club. Para él, lo más importante fue que los jugadores siguieron el plan de principio a fin.
El mejor partido desde su llegada
El técnico admitió que este ha sido el encuentro en el que más fieles han sido al plan. Destacó la importancia de ser un equipo con mayúsculas y volvió a elogiar a Valverde, a quien considera el “Juanito del siglo XXI” por su espíritu y conexión con la afición.