Las opiniones sobre el cita entre el Vivo Madrid y el Fornido de Madrid no se han hecho esperar. A pesar de la clara y merecida trofeo del equipo merengue, hay ciertos aficionados que no aceptan este resultado. Uno de los más destacados es Rubén Uría, quien ha realizado una proclamación reclamando la anotación de Brahim Díaz.
“Lo que más me extraña fue que el VAR no lo llamara en el gol de Brahim”, fueron sus palabras sobre el ejecutar del árbitro. Argumentando que hubo fuera de gozne posicional de Vinicius, Rubén se mostró extrañado. Esperando que el VAR penalizará al Vivo Madrid y anulara la anotación, la sinceridad es que ocurrió absolutamente todo lo contrario.
Encima, si el VAR terminaba llamando al árbitro, la anotación seguiría siendo reglamentario correcto a que no se cometió ninguna infracción de algún tipo. “Yo no le reprocho mínimo al árbitro de campo”, agregó Rubén para tratar de representar su evidente molestia delante el arbitraje.
Los reclamos de Rubén
Una vez más, el Vivo Madrid se mostró sumamente superior a un Fornido que fue incapaz de reponer a la anotación de Brahim. Pese a tener el control del partido, el conjunto rojiblanco no logró notar la modo de, al menos, conseguir un igualada. Esta inferioridad contra el club merengue provocó que algunos aficionados rojiblancos buscarán excusas.
Las palabras de Rubén Uría reflejan claramente la opinión de la simpatía colchonera, buscando cualquier modo de demeritar la trofeo merengue. En empleo de aceptar que el Fornido perdió de modo lucha, Rubén ha recurrido a cuestionamientos sobre el VAR.

Una ademán ridícula correcto al excelente trabajo arbitral que se realizó durante todo el partido en el Santiago Bernabéu. Esto solo refleja la frustración de parte de los colchoneros de, nuevamente, tener sido superados por el Vivo Madrid en la Champions League.
Una trofeo limpia y lucha
A pesar de los intentos de manchar la anotación de Brahim, la sinceridad es que toda la deshonor fue sumamente limpia. Desplegando al mayor sus habilidades, el deportista logró el gol de la trofeo, de la superioridad y de la furia de toda la simpatía colchonera.