El Real Madrid vive días intensos tras la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo. El técnico ha impuesto un estilo directo y exigente que ha generado sus primeros roces internos. Aunque mantiene el respaldo del club, el vestuario muestra señales de tensión que recuerdan a episodios recientes.
Primer choque tras el partido ante el Rayo
La victoria ante el Rayo Vallecano dejó un ambiente más agitado de lo esperado. Tras el encuentro, varios jugadores discutieron con Arbeloa por decisiones tácticas que no compartían. El técnico tardó más de una hora en aparecer ante la prensa, un retraso que reflejó la intensidad de la conversación en el vestuario.
Fuentes internas describen el momento como “caliente”, aunque sin llegar a un conflicto grave. Aun así, fue el primer aviso de que la convivencia no será sencilla.
El recuerdo de Xabi Alonso sigue presente
La situación ha despertado comparaciones inevitables con la etapa de Xabi Alonso, que terminó perdiendo el control del vestuario. Jugadores importantes como Vinícius, Valverde o Bellingham dejaron de confiar en él, lo que debilitó su autoridad y aceleró su salida.
Ese precedente pesa en Valdebebas. El club sabe que un vestuario dividido puede comprometer cualquier proyecto, por sólido que parezca.
Arbeloa mantiene el apoyo del club, pero surgen dudas internas
A pesar de los roces, Álvaro Arbeloa cuenta con el respaldo institucional. La directiva valora su compromiso, su carácter y su capacidad para asumir responsabilidad en momentos difíciles. El técnico ha intentado actuar como “escudo” para Florentino Pérez, protegiendo al club en situaciones delicadas.
Sin embargo, dentro del vestuario no todos están convencidos. Algunos jugadores dudan de su experiencia para gestionar un grupo de élite. Otros, en cambio, valoran su cercanía y su forma de comunicarse. La división es real, aunque todavía contenida.
Un vestuario dividido entre alivio y escepticismo
El cambio en el banquillo generó alivio en parte del grupo, que veía agotada la etapa anterior. Pero también existe escepticismo sobre la capacidad de Arbeloa para reconducir la temporada. Su estilo emocional conecta con algunos futbolistas, pero otros prefieren un liderazgo más táctico y menos impulsivo.
“Estamos intentando adaptarnos”, comenta una voz interna, reflejando el clima actual.
El Bernabéu observa con cautela
La afición del Santiago Bernabéu recibió el nombramiento de Arbeloa con dudas. Los últimos resultados han calmado el ambiente, pero el margen de error sigue siendo mínimo. El club sabe que cualquier tropiezo puede reactivar las tensiones.
La historia reciente demuestra que el vestuario tiene un peso decisivo en el futuro de los entrenadores del Real Madrid. Si los roces crecen, el club podría verse obligado a actuar antes de lo previsto.